Rascar los ojos puede ser perjudicial

Rascar los ojos puede ser perjudicial

Rascar los ojos puede producir daños en la córnea o en la retina, con consecuencias como aumento de los defectos de refracción al alterar la estructura corneal, o microhemorragias y ruptura de ciertas estructuras de la retina, debido a la presión ejercida con las manos. Si sus ojos le rascan puede apretar fuertemente los párpados y aplicarse gotas lubricantes formuladas por su oftalmólogo u optómetra de confianza.